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Tomado del Prólogo de Ohrid, por san Nicolás Velimirović

Gregorio era de familia noble, y estaba emparentado con las casas imperiales de Persia (Rey Artabán) y de Armenia (Rey Crosov). Cuando estas se declararon la guerra, Gregorio se retiró a Cesarea en Capadocia, donde tuvo su primer contacto con la fe cristiana, recibió el bautismo y se casó. Tuvo dos hijos de este matrimonio, Rostanes y Arístanes, a quienes dedicó al servicio de la Iglesia. Después de la muerte de su esposa, regresó a Armenia al servicio del Rey Tirídates. Gregorio sirvió a su rey fielmente y su rey le amaba, pero al descubrir que Gregorio era cristiano, el rey se enfureció grandemente y comenzó a presionarlo para que rechazara la fe cristiana y adorara los ídolos. No teniendo éxito en esto, Tirídates sometió a Gregorio a crueles torturas, lanzándolo luego a un profundo foso lleno de toda clase de reptiles venenosos con el objetivo de matarle. Pero Dios, que ve todas las cosas, preservó a Gregorio con vida en aquel lugar por 14 años. Tirídates continuó la persecución de cristianos en su reino, incluso atacando un monasterio de 37 monjas con su abadesa. Después de haberlas masacrado con terribles torturas, Tirídates perdió la razón y se volvió como un monstruoso jabalí salvaje. Un hombre apareció a la hermana del rey en un sueño, diciéndole que el rey no sería sanado de su locura hasta que Gregorio fuera sacado del foso. Una vez se hizo esto, Gregorio sanó y bautizó a Tirídates. Entonces Gregorio, de acuerdo con los deseos del rey, se convirtió en el obispo de Armenia; y con la ayuda del rey, pero sobre todo con la ayuda de Dios, iluminó con la fe cristiana a toda Armenia y sus áreas circundantes. San Gregorio llegó al final de su vida de esfuerzos en edad avanzada, alrededor del año 335 d. C.

30 de septiembre/13 de octubre: San Miguel, Primer Metropolitano de Kiev

Tomado del Prólogo de Ohrid, por san Nicolás Velimirović

Fue enviado por el Patriarca de Constantinopla a Rusia, a petición del Gran-príncipe Vladimir, para que bautizara al pueblo pagano y para que estableciera y organizara la Iglesia allí. San Miguel bautizó el pueblo en Kiev, Novgorod, Rostov, y en muchos otros pueblos y aldeas; fijó el orden de la Iglesia; estableció el episcopado y el presbiterado; puso el fundamento del Monasterio de San Miguel en Kiev; y envió misioneros a los búlgaros y tártaros, trayendo a muchos de ellos a Cristo. El santo logró esto y mucho más en sólo cuatro años. Entró en su descanso en paz en el 992 d. C., y sus reliquias se conservan en el Monasterio de las Cuevas de Kiev. Después de su bautizo en Corsún (Jersón) en el año 988 el gran príncipe Vladimir convocó a los sacerdotes búlgaros y griegos para la difusión de la fe ortadoxa por Rusia. El patriarca Nicolás de Constantinopla, Crisoverg mandó a Kiev al metropolita Miguel, a muchos sacerdotes y clero. El beato Miguel, lo más probable es que era de origen búlgaro. Trajo consigo íconos, libros eclesiásticos en idioma eslavo, adornos eclesiásticos, y reliquias de beatos de Dios.. Habiendo bautizado a 12 hijos del príncipe Vladimir, boyardos y población de Kiev, reunidos para ello en el río Dnieper, aprovechó esto para comenzar en esa ocasión de ocuparse de la eliminación de herejías.

Durante los años de oficios del beato Miguel en Rusia se fundaron muchos templos y se crearon algunos monasterios. De los templos construidos en Kiev, el mayor era el Desiatínny —en honor de la Santísima Virgen. ( San Vladimir donaba a este templo la decima parte de sus entradas, por ello lo de desiatiny, diesmo) A este templo fueron llevadas las reliquias de la gran beata Olga. En Periaslav, Chernígov, Belgorod, Vladimir.Volinskom Novgorod, Rostov el grande, y en otras ciudades se inauguraban templos ortodoxos. El historiador relata que en tiempos de san Miguel, "la fe ortodoxa floreció y resplandeció como el sol." El beato Miguel sobresalía por su mansedumbre, y humildad incansable en los esfuerzos y fue un sincero padre espiritual de su rebaño. Era un sabio y recto jerarca. El ungía a los presbíteros, elegía expertos maestros, a los que encomendaba la enseñanza y educación de los niños en el temor y fe en Dios. Ante él se bautizaron cuatro príncipes búlgaros y uno de Pechñ. Se sabe que el envió al monje Marcos para propagar la fe ortodoxa a los musulmanes búlgaros. Falleció el metropolita Miguel en el 992. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de Desiatina. En los concilios de Kiev, Novgorod-Sofía se decidió denominarlo como el iniciador de la Iglesia Rusa.

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