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Gran mártir Parasqueva nació en la ciudad de Nicosia, en Asia Menor. Sus padres veneraban sobretodo los viernes, cuando Nuesto Señor Jesucristo sufrió en la cruz. En honor de ese día le pusieron a su hija el nombre de "Viernes" (en griego Parasqueva). Prontamente quedó huérfana, llegada a la edad adulta, Parasqueva tomó los hábitos de monja y se preocupó por la difusión de la fe cristiana entre los idólatras. En el año 300 vino a la ciudad el mayor militar del emperador Dioclesiano, al que se encomendó extinguir a los cristianos. Parasqueva se negó a ofrecer sacrificio a los ídolos y por ello fue sometida a martirios. La colgaron de un árbol y le lastimaron su cuerpo con clavos de hierro y luego desfalleciente la tiraron a la celda. Dios no abandonó a la santa martirizada y milagrosamente la curó. El malvado martirizante no se iluminó con este milagro y continuaba sacrificando a la santa Parasqueva, ordenó colgarla de un árbol e ir injuriándola con antorchas calientes.Finalmente le cortaron la cabeza con un sable. Los cristianos dieron sepultura al cuerpo de santa Parasqueva. De sus santas reliquias hubieron sanaciones de enfermos. Para los cristianos ortodoxos santa Parasqueva (Piatnitsa o Petca) desde tiempos antiguos era muy venerada. Le consagraban templos y capillas cerca de las rutas. La consideraban protectora de los campos y animales. En el día de su recuerdo la gente rusa traían a la iglesia los bienes de la tierra para su bendición. Santa Parasqueva se considera sanadora de almas, cuerpos, gran celadora de la convivencia familiar. En los íconos se la representa como severa, sacrificada, alta con una corona luminosa sobre la cabeza.

Tropario: Alabada, inteligente mártir de Cristo, Parasqueva tomando las fuerzas de un hombre, venciendo la flaqueza de mujer, venciste al maligno y al martirizador avergonzaste clamando y diciendo: Vengan a injuriar mi cuerpo con el sable, y con fuego quémenlo; me dirijo hacia Cristo con alegría, Prometido mío. Con tus plegarias, Cristo Dios, salva nuestras almas..

 14/27 de octubre: Santa Parasceva de Serbia

Tomado del Mesyatsoslov de la Iglesia Ortodoxa Rusa

La Venerable Parasceva de Serbia nació de padres búlgaros en la villa de Epibata, entre Silistra y Constantinopla, durante el siglo XI. Un día, mientras participaba en los Servicios Divinos, las palabras del Señor le atravesaron el corazón como una flecha: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo» (cfr. San Mateo 16:24). Desde ese momento empezó a dar su ropa a los necesitados, por lo que tuvo que soportar muchos reproches de su familia. Tras la muerte de sus padres, la santa fue tonsurada al monasticismo y se retiró al valle del Jordán, donde vivió la vida ascética hasta una edad muy avanzada. Dos años antes de su muerte, un ángel se le apareció ordenándole que regresara a su tierra natal, y así lo hizo. La santa murió apaciblemente. Sus reliquias, que se encuentran en la catedral de Jassy, están incorruptas y obran multitud de milagros.

28 de octubre/10 de noviembre: San Atanasio, Patriarca de Constantinopla

Tomado del Prólogo de Ohrid, por san Nicolás Velimirović

Un opositor de la unión con Roma (contrario a su predecesor, Juan Becos, 1275-1282), fue un asceta y hombre de oración desde su niñez. Aunque era muy amado por el pueblo, causo malestar a algunos clérigos por su rectitud moral. Se retiró a su monasterio en el monte Ganos, donde vivió en mayor ascetismo que antes. El mismo Señor Jesucristo se le apareció allí y gentilmente le reprochó por haber abandonado su rebaño a los lobos. Tras haber profetizado la fecha de un gran terremoto en Constantinopla, el Emperador Andrónico le llamó de nuevo al trono patriarcal. Allí regresó muy en contra de su voluntad, y más adelante se retiró secretamente de nuevo a su vida ascética, llegando a la edad de cien años.

 28 de octubre/10 de noviembre: San Arsenio de Peć

Tomado del Prólogo de Ohrid, por san Nicolás Velimirović

El gran jerarca de la Iglesia Serbia y sucesor de san Sava nació en Srem. Se hizo monje en su juventud, y se entregó completamente al ascetismo para la salvación de su alma. Oyendo de la personalidad y las maravillas de san Sava, Arsenio fue a Žiča a buscarle. Cuando los húngaros invadieron la tierra de Serbia, Sava encargó a Arsenio que encontrara un lugar mas seguro para la sede arzobispal. Arsenio escogió a Peć, y construyó allí un monasterio e iglesia a los Santos Apóstoles, que luego fue dedicado a la Ascensión de Señor. Antes de su segundo viaje a Jerusalén, Sava designó a Arsenio para que le sucediera en el trono arzobispal. Al morir Sava en Trnovo durante su viaje de regreso, Arsenio urgió al Rey Vladislav que trajera el cuerpo de San Sava a suelo serbio. Gobernó la Iglesia sabiamente por 30 años, y entro a su descanso en el Señor el 28 de octubre de 1266. En la pared del altar en Peć está grabado, «Escucha, oh Señor nuestro Dios; visita y bendice esta Iglesia …. recuérdala, y a mí, el pecador Arsenio». Fue enterrado en Peć, mas sus reliquia se encuentran hoy en el monasterio de Zhrebaonik en Montenegro.

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